miércoles, 31 de mayo de 2017

Una retirada a tiempo

Escribir… según la RAE “representar las palabras o ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie”. Hace dos años y medio en mi vocabulario esta palabra se limitaba a redactar un informe de un alumno, a elaborar una ficha o a anotar las informaciones de las reuniones en un cuaderno. Nunca he sido una de esas autoras que llevaba años con historias en los cajones y cuadernos llenos de historias mágicas. Lo mío siempre fue algo más producto de la casualidad. Un día  comencé a leer novelas románticas hasta que un día creé la mía propia. Rechazada en un concurso no me di por vencida y tras pasar algunos filtros de personas que me ayudaron y alentaron a publicarla, la lancé en Amazon, con gran éxito para mi sorpresa.

A partir de ahí, la necesidad de escribir para mí, para sentirme bien y en paz fueron creciendo, pero no se quedó ahí la cosa y fui publicando historias que me inspiraban en el momento y que me apetecía mostrar. Todo el proceso de creación, de publicación, promoción, sorteos, concursos, entrevistas… ha sido siempre una experiencia bonita, enriquecedora, en la que he aprendido mucho y sigo haciéndolo día a día. Sin embargo también es agotador y si además cuentas con un trabajo que te exige mucho, puedes acabar exhausto. Así es como me encuentro desde hace un tiempo. Acabé el mes pasado la historia de ballet de la que os habéis ido haciendo eco poco a poco a través de mis redes sociales. Por desgracia a esa historia le queda mucho por pulirse, por ser lo más perfecta posible, ya que de otro modo no verá nunca la luz. No me conformo con la mediocridad pues los lectores no se merecen menos que aquello que roce la perfección. Por esta razón, porque el trabajo sigue demandándome demasiado tiempo y no me encuentro preparada ni física ni mentalmente para seguir, voy a alejarme un tiempo como escritora. Continuaré en la sombra, reescribiendo esa historia que espero un día pueda llegar a vuestras manos y podáis emocionaros con ellos y soñar con los lugares por los que pasean.


Espero y deseo poder deciros que pronto volveré a estar completamente activa, compartiendo novedades, hablando de esa historia new adult que me quema las manos, y hablaros abiertamente de Aleksei y Katerina. Por el momento, entorno la puerta hasta que las fuerzas regresen. Gracias a todos por el eterno apoyo y por ser chicas Butler. Nos leemos pronto.