domingo, 2 de julio de 2017

Bienvenidos a casa, April y Keanu

Mes de julio, empieza el verano para muchos, ese tiempo de relax, de playa, de encuentros con amigos, pero sobre todo, de descansar y disfrutar de todo aquello que nos gusta. Y para mí, este año es un mes de trabajo, de recibir a una nueva sobrina en la familia a la que estamos deseando de ver la carita, y la llegada de April y Keanu.

El mes de julio de 2017 lleva su nombre escrito, el de dos protagonistas con los que convivido más de un año y medio. Hemos pasado muchas horas juntos, han esperado pacientemente su turno (con más paciencia de la normal debo reconocer), y por fin tras meses de debate interno, han llegado para quedarse. Y aunque puede parecerle absurdo a alguien, me encuentro igual de nerviosa, temerosa, expectante, ansiosa, histérica… (son muchos los adjetivos que me definen estos días antes de sacar novela). No importa que sea la sexta novela porque sigo en el mismo estado que las primeras veces, incluso me atrevería a decir que aún más pues con la primera historia no era nada consciente de lo que supone publicar una novela.


Escribí un día sus primeras palabras y las lectoras cero que me ayudaron durante todo el proceso (paciencia infinita es lo que tienen), se enamoraron de Keanu y de April sin poder evitarlo. Porque no es solo la historia de April, de su viaje a un país que desconoce, de abandonar su seguridad y la familia que la ha protegido siempre; es también la complicada vida de Keanu, la que no ha sido sencilla, la de recibir golpes y sobreponerse a ello, pues es eso o dejarse morir.


Con esto no quiero dar la impresión de que es una novela dramática, dura, de esas que te encogen el corazón. Es una historia new adult con los miedos y las inseguridades de la edad, con las primeras veces en las que piensas las cosas mil veces antes de hacerlas, o te lanzas a lo loco sin ser consciente de qué estás haciendo, con unos paisajes de playas californianas donde luce el sol a diario, con ferias en el muelle iluminando la noche, y con mucha música de fondo. 

Y como dije hace un tiempo, a veces es demasiado el miedo, la presión, las expectativas, el miedo irracional... y es necesario tomarse un tiempo, descansar, disfrutar, vivir. En esto no me siento sola y he coincidido con otras autoras en estos mismos sentimientos para mi sorpresa, y ya se sabe "mal de muchos, consuelo de tontos". Por eso cuando vi que lo que me sucedía no era algo extraño ni especial me sentí un poco más aliviada. Ahora, después de ese tiempo de espera, regreso con muchas ganas y mucha fuerza para dejaros de nuevo un trocito de mí que espero y deseo recibáis con los brazos abiertos.

Una novela diferente, especial, inocente, fresca, musical, con sentimientos a flor de piel, intensa y dinámica. Eso ha sido para mí "Persiguiendo un imposible". Puede que no sea memorable, que algunos la lean y se olviden de ella al día siguiente pero si en ese ratito os hace disfrutar me doy por satisfecha. Emoción es lo que siempre busco como lectora, y si en algún momento alguien lee alguna de mis novelas y me dice que le "ha hecho sentir", creerme que en ese mismo instante subo al mismísimo cielo. No me enrollo más, solamente puedo deciros que en los próximos días estará a la venta. 

¡Bienvenidos a Ocean River!


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